Tenía muchas ganas de observar en libertad a este ave tan desconocida. Jamas la había visto, ni en vuelo ni posada. Sabía que las posibilidades eran mínimas, no hay muchas parejas en la Península y yo tan solo contaba con 2 días y medio para encontrarla y con suerte fotografiarla. Grabar unos segundos de vídeo ya era un sueño casi inalcanzable. Pero contra todo pronóstico lo logré. Y tu ¿alguna vez has visto al hermoso quebrantahuesos en libertad?
