Hola ami@s,
Ya lo se, ya lo se. Os tengo MUY abandonados. Tengo el blog desatendido, en parte porque estoy centrado en el canal de YouTube, y en parte porque cada vez tengo más proyectos fotográficos, más viajes y más experiencias que requieren gran parte del tiempo que antes dedicaba a este blog.
Pero por fin he sacado algo de tiempo para contaros mi experiencia el verano pasado en un hide de pequeños pajaritos (aves paseriformes, para los más profesionales) al que llegué de la mano de nuestro buen amigo Leandro, del proyecto Naturamil, en la localidad de Milmarcos. ¿queréis saber cómo ha sido esta experiencia?

Aquí tenéis un pequeño verdecillo bebiendo plácidamente a mediados de julio. La verdad es que fue una jornada calurosa, y los pajaritos acudían a la charca con frecuencia a beber.
¿Y cómo es eso de fotografiar desde un hide? Pues si queréis saberlo solo tenéis que leer mi anterior artículo cuando fotografiamos aves rapaces desde un hide en Monfragüe. Esta vez el hide era más casero, pero precisamente ahí radicaba su encanto.
Pues la verdad es que esta vez no tengo fotografías que mostraros sobre el hide que visité en Milmarcos. Era un pequeño hide, aunque muy apañadito, en un terreno en el que había una pequeña charca para que los pájaros pudieran bajar a beber. Alrededor de la charca también había algunos árboles y tocones, todos ellos posaderos estratégicamente distribuidos para que los pajaritos pudieran posarse antes de bajar al suelo a beber agua.
Además, como en muchos otros hides, se distribuía alrededor del terreno un poco de alimento. Siempre hay que tener en cuenta el tipo de animal que vamos a fotografiar, y elegir el alimento en función de sus hábitos de alimentación. Los paseriformes, son pajaritos acostumbrados a comer semillas, y eso es lo que distribuimos alrededor de la charca y los posaderos.
En cualquier caso, si queréis ver cómo era el hide, tenéis un vídeo en el canal de YouTube.

En esta ocasión pude fotografiar 10 especies diferentes. La verdad es que para fotografiar en pleno mes de julio no está mal. Os las nombro aquí: Alcaudón, Cogujada, Colirrojo, Collalba, Gorrión, Lavandera, Pardillo, Pinzón, Verdecillo y Verderón.
De entre todas estas especies, había algunas muy perseguidas por los ornitólogos y aficionados, como el alcaudón (que a mi la verdad es que no me llamó mucho la atención). En este caso por el hide apareció un alcaudón común (que podéis ver aquí debajo) para beber un poco de agua. Pero fue visto y no visto. Los alcaudones son pájaros muy recelosos del ser humano, y raramente suelen posarse cuando saben que andamos cerca.

A mi me llamó más la atención una lavandera que se dedicó a posar delante de mi cámara. Las lavanderas, al contrario que los alcaudones, son pájaros habituados a convivir con el ser humano. Solemos encontrarlos en pequeños arbustos y muchas veces incluso se posan en las calles de nuestros pueblos y ciudades.
Esta lavandera en concreto, tengo la impresión de que escuchó los clics de mi cámara y decidió regalarme con una sesión de posados y fingidos robados. Y si no fue así, ya me explicaréis que es lo que aparenta estar haciendo en la siguiente imangen 🙂

Otro pequeño pajarito que me llamó mucho la atención fue una collalba gris coja. Parecía haber sufrido una amputación de una de sus patas, aunque no es fácil saber si fue así o si es un defecto de nacimiento.
Esta collalba en concreto bajó varias veces al hide para comer. Y en un determinado momento un gato doméstico cruzó el espacio de la charca y los posaderos, con lo que mi mente en seguida hizo la asociación de que la collalba había sido presa de ese lindo gatito, jejeje.
Pero a parte de conjeturas y mi mente que imagina cosas a la velocadad del rayo, no podemos saber lo que ocurrió exactamente con esta collalba.

Los colirrojos son pajaritos muy curiosos. Bueno, en realidad casi todas las paseriformes tienen ese comportamiento de acercarse poco a poco, explorando, curioseando y probando hasta donde pueden acercarse a algo desconocido.
Pero este colirrojo en particular estuvo curioseando por el hide durante un largo rato. Se acercaba al agua, se daba un ligero chapuzón para limpiar sus plumas, y volvía sobre sus pasos. Comía un poco, volvía a beber agua y darse un chapuzón... y cuando se cansó, se dedicó a explorar los alrededores y a acercarse demasiado al lugar donde yo estaba escondido.
Aqúi os lo dejo

Ha sido un verano muy productivo aunque no lo parezca. Hemos hecho excursiones, viajes, documentales……aunque hemos dedicado casi todo nuestro tiempo al trabajo de campo y no a la edición y publicación.
Pero eso va a cambiar. Septiembre va a ser un mes cargado de videos en el canal de Fotogario, comenzando por esta visita a un hide de pequeños pajaritos.
Espero que os guste (publicado en Facebook)


Hemos pasado 8 horas encerrados en un hide fotográfico observando el comportamiento de varias especies de aves rapaces y carroñeras. La experiencia vivida dentro del hide es algo único que jamás podremos olvidar. ¿Quieres saber por qué? Pues sigue leyendo y entérate de cómo tomar espectaculares fotos desde un escondite privilegiado.
