Aunque ya rondabámos finales de marzo, hacía una mañana de perros aquél martes en la Laguna de Gallocanta. Mucho viento (como siempre en esta región), mucho frío (como casi siempre en esta región) y caía una especie de aguanieve que calaba los huesos hasta el tuétano. Pero nada de eso importaba. Por primera vez desde que visitaba esta laguna, me había encontrado de bruces con un pequeño grupo de avutardas. Había tardado 4 años en filmarlas, pero por fin lo había conseguido. ¿Queréis saber más de esta historia?
