Las lagunas de Gallocanta, a caballo entre Teruel y Zaragoza, son uno de los dormideros habituales de las grullas europeas en su migración invernal a tierras más cálidas.
Entre los meses de noviembre y febrero, llegan a concentrarse en la región, decenas de miles de grullas. En las fechas con picos más altos, pueden llegar a contabilizarse hasta medio millón de grullas en un solo día.
En esos días en que las grullas se contabilizan por decenas o incluso centenas de millares, escuchar el gruído a su llegada o a su salida de la laguna es una de las experiencias más apabullantes de la naturaleza.
Durante esta jornada grullera pasaremos el día aprendiendo más sobre los hábitos invernales de las grullas en la Península Ibérica. ¿Por qué emigran en invierno? ¿De qué se alimentan? ¿Dónde duermen?
Al amanecer veremos y escucharemos la salida de las grullas en dirección a los campos cercanos para alimentarse y pasar el día.
Tras el desayuno, y después de descansar y reponer fueras, nos desplazaremos a lo largo de la cuenca de Gallocanta, entre sus diferentes lagunas y terrenos, aprendiendo un poco más sobre el comportamiento y la alimentación de las grullas. ¡Durante las primeras semanas del invierno hasta podremos observar a la pareja junto con sus polluelos!
Tras el almuerzo, y durante las horas centrales del día, visitaremos otras zonas de la región, conociendo y observando otros habitantes de Gallocanta. En Gallocanta se dan cita más de 220 especies de aves, por no contar la gran variedad de mamíferos a los que podremos seguir la pista, incluyendo una pequeña actividad de identificación de huellas.
Al atardecer, volveremos a la laguna principal para ver y escuchar la entrada de las grullas al dormidero. Uno de los espectáculos más gratificantes de la sesión.
Desde el punto de encuentro nos desplazaremos en vehículo por pistas forestales bien acondicionadas alrededor de la laguna de Gallocanta y accederemos a algunas de las mejores zonas y puntos de observación.
Ten en cuenta que esta actividad se va a realizar justo en las horas antes y durante el amanecer, o antes y durante el atardecer. La región de Gallocanta es una zona especialmente fría en invierno, así que trae contigo ropa de abrigo y consulta siempre las previsiones meteorológicas para la región.
La laguna de Gallocanta goza de una especial protección. Además de ser una zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), hay algunos lugares y puntos cercanos a la laguna que tienen restringido su acceso. Pero no te preocupes, te sorprenderás de lo cerca que podemos ver a las grullas desde alguno de los puntos de observación.
Al amanecer observaremos la salida de las grullas y después tendremos tiempo para un buen desayuno, cogiendo fuerzas tranquilamente para el resto de la jornada.
Durante la mañana recorreremos la cuenca de Gallocanta, observando a las grullas en los comederos, pero también otras aves estacionales, rapaces invernantes, y algún que otro mamífero curioso que se nos acerque.
Comeremos en uno de los restaurantes de la región, degustando platos típicos.
Durante la tarde, realizaremos una pequeña actividad de rastreo e identificación de huellas, para conocer los mamíferos que habitan en la zona de Gallocanta.
Al atardecer volveremos a la laguna principal para ver la entrada de las grullas al dormidero y tomar un último piscolabis mientras escuchamos el ensordecedor gruído de estas bellas aves.
¡Por supuesto! Coméntame en qué estarías interesado y lo adaptamos.



