Las lagunas de Gallocanta, a caballo entre Teruel y Zaragoza, son uno de los dormideros habituales de las grullas europeas en su migración invernal a tierras más cálidas.
Entre los meses de noviembre y febrero, llegan a concentrarse en la región, decenas de miles de grullas. En las fechas con picos más altos, pueden llegar a contabilizarse hasta medio millón de grullas en un solo día.
En esos días en que las grullas se contabilizan por decenas o incluso centenas de millares, escuchar el gruído a su llegada o a su salida de la laguna es una de las experiencias más apabullantes de la naturaleza.
Nos daremos cita antes de que amanezca para ver el despertar y la partida de las grullas o bien antes del atardecer para observar la entrada de las grullas a la laguna para dormir. Ten en cuenta que pasaremos algún tiempo al aire libre en un horario en el que todavía hace mucho frío.
Recorre con nosotros la laguna de Gallocanta mientras descubres más sobre una de las migraciones más espectaculares del continente europeo.
Desde el punto de encuentro nos desplazaremos en vehículo por pistas forestales bien acondicionadas alrededor de la laguna de Gallocanta y accederemos a algunas de las mejores zonas y puntos de observación.
Ten en cuenta que esta actividad se va a realizar justo en las horas antes y durante el amanecer, o antes y durante el atardecer. La región de Gallocanta es una zona especialmente fría en invierno, así que trae contigo ropa de abrigo y consulta siempre las previsiones meteorológicas para la región.
La laguna de Gallocanta goza de una especial protección. Además de ser una zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), hay algunos lugares y puntos cercanos a la laguna que tienen restringido su acceso. Pero no te preocupes, te sorprenderás de lo cerca que podemos ver a las grullas desde alguno de los puntos de observación.
¡Por supuesto! Coméntame en qué estarías interesado y lo adaptamos.



